Las mejores pinturas de Frida Kahlo

Las pinturas de Frida Kahlo, son muy cercanas a sus propios sentimientos, diría que son pinturas impulsivas y de un corte naif. Sin lugar a dudas su vida llena de colores, tristes, emocionantes, y fuertes, impregnaron la mitología que rodea a sus obras surrealistas. Sus cuadros deben apreciarse conociendo su personalidad, y su carácter. Su pintura también nos habla de un México cansado de revoluciones, de una mirada fría hacia Estados Unidos. Y de un amor doloroso. ¿Quién es Frida Kahlo?, te compartimos su biografía.

Hoy día es un símbolo de movimientos feministas, ya sea por su impregnarte marketing realizado tanto por gabinetes culturales de los gobiernos de Mexico, o por sus actuales descendientes familiares. Frida es un nombre que todos conocemos, y como siempre, la fama trae detractores y críticos.

Pero hoy hablaremos sólo de sus pinturas, de sus cuadros más famosos y analizaremos su fuerte lenguaje que, entre algunas carencias técnicas, encontramos un horrible grito de honestidad, tristeza, y alegría. ¿Cuál es tu obra favorita de la artista Frida Kahlo?

El Camión, 1929

El Camión, 1929, Frida Kahlo
El Camión, 1929

La pintura se trata del trágico accidente que sufrió Frida cuando tenía 15 años. Viajaba junto a su novio y el autobús chocó, haciendo que un pasamanos se clavara en el pecho de Frida. Nunca volvió a ser la misma luego de este incidente, y pocas veces pudo representar momentos cercanos al acontecimiento, sin embargo, las secuelas siempre serán notorias de alguna manera en toda su obra artística.

En el cuadro podemos ver distintas parejas mexicanas, representadas en tres clases sociales. La primera, una clase trabajadora, una mujer ama de casa con un canasto, y su esposo con un uniforme de fábrica, representando la clase media y trabajadora. En el centro y la más significativa, vemos una mujer indígena descalza, sosteniendo a un bebé, representando las clases sociales vulnerables. Luego tenemos a un norteamericano con una bolsa de dinero, y una mujer elegante mexicana a su lado, también un niño observando el paisaje.

Frida y Diego, 1931

Frida y Diego, 1931
Frida y Diego, 1931

Frida Kahlo pintaba frecuentemente obsequios a su esposo Diego Rivera en aniversarios y fechas de compromiso, Este cuadro fue pintado dos años luego de su boda, podría considerarse, un regalo de bodas.

Autorretrato con traje de terciopelo, 1926

Autorretrato con traje de terciopelo, 1926
Autorretrato con traje de terciopelo, 1926

Su primer obra profesional como artista, considerado una mis cuadros favoritos de la pintura, fue un regalo para su novio y amigo de adolescencia. Una obra pictorica potente, con fuertes inspiraciones en el trabajo de Parmigianino o Modigliani.

Sin título, Autorretrato de espinas, 1940

Sin título, Autorretrato de espinas, 1940

Utiliza como collar la corona de espinas de Jesucristo, vemos elementos simbólicos como un colibrí colgante, un gato negro intentando acercarse al cadáver del pájaro, y un mono regalado por Diego Rivera, jugando con el collar. La propia Frida presenta una merada fría y tensa, mientras el resto de elementos y personajes le dan soltura a la escena.

Sin esperanza, 1945

Sin esperanza, 1945
Sin esperanza, 1945

“A mí no me queda ya ni la menor esperanza. Todo se mueve al compás de lo que encierra la panza” Es lo que encontramos escrito detrás de la pintura. Se muestra a Frida en tratamiendo médico con fuertes diestas para engordar, pues carecía de apetito por las varias operaciones y enfermedades que padeció. Se observa todo esa masa de alimentos sobre un caballete de pintura, y detrás, un desértico paisaje dominados de nuevos por elementos antagónicos como el sol y la luna, recurrentes en la pintura de Frida Kahlo

Autorretrato en la frontera entre México y los Estados Unidos, 1932

Autorretrato en la frontera entre México y los Estados Unidos, 1932
Autorretrato en la frontera entre México y los Estados Unidos, 1932

Como mencionamos anteriormente, la pintura de Frida Kahlo es la pintura de sus experiencias personales, transformadas en símbolos y una suerte de mapa que nos refleja un potente panorama emocional y mundano. Frida Kahlo en esta magnifica pintura transformo dos países en dos mundos. Uno industrializado con empresas de Ford, y otro dominado por iconografía azteca y vegetación. En la frontera, se eleva una Frida Kahlo, alimentándose de ambos mundos.

La columna rota, 1944

La columna rota, 1944
La columna rota, 1944

Seguramente uno de sus cuadros más famosos. Notamos la ausencia de animales y símbolos que puediesen adornar el paisaje. Solo se alza solemne la figura de Frida Kahlo. Su columna vertebral ha sido sustituida por una columna jónica, fracturada y destruida, el capitel sostiene el rostro de Frida, un rostro sereno y tranquilo, pero con lágrimas en sus ojos. Los clavos de la operación destruyen su cuerpo, pero el clavo más grande se encuentra en su corazón.

Moisés, El Núcleo Solar, o el Nacimiento del Héroe, 1945

Moisés, El Núcleo Solar, o el Nacimiento del Héroe, 1945
Moisés, El Núcleo Solar, o el Nacimiento del Héroe, 1945

Pintura bajo encargo, Frida interpretra el libro Moisés, el hombre y la religión monoteísta de Sigmund Freud. Vemos una suerte de collage, y composición familiar a los murales de Diego Rivera. Con elementos fantásticos y religiosos.

Hospital Henry Ford, 1932

Hospital Henry Ford, 1932
Hospital Henry Ford, 1932

Frida Kahlo se retrata acostada en la cama de un hospital, después de sufrir un abordo natural. Podemos ver un feto masculino bien formado, unido sangre a Frida, y conectado a demás elementos de la triste y lamentable escena. Detras, en el paisaje, un horizonte industrializado, pues se encontraba en Estados Unidos.

Mi nana y yo, 1937

Mi nana y yo, 1937
Mi nana y yo, 1937

Feida Kahlo considera esta pintura, uno de sus trabajos más íntimos, pues su madre biológica no la amamantaba, sino una nodriza indígena. Representa la frialdad de la relación con una máscara, y una expresión seria y vacía en el rostro de Frida.

Unos cuantos piquetitos, 1935

Unos cuantos piquetitos, 1935
Unos cuantos piquetitos, 1935

En una nota de prensa de las noticias mexicanas, informaron que una mujer fue asesinada por su pareja. El asesino declaró en los juzgados “…pero sólo fueron unos cuantos piquetitos”. Frida Kahlo indignada, representó la escena, también reflejando su dolor por la infidelidad de Diego Rivera con su propia hermana Cristina.

El Retrato de Luther Burbank, 1931

El Retrato de Luther Burbank, 1931
El Retrato de Luther Burbank, 1931

Luther Burbank fue un horticultor y científico. Creaba híbridos entre verduras y plantas. Sus experimentos marcaron tanto a Frida Kahlo que los convirtio en una de sus famosas pinturas. Luther Burbank es su propia creación, un híbrido de hombre y planta.

La flor de la vida, 1944

La flor de la vida, 1944
La flor de la vida, 1944

La flor de la vida representa los órganos reproductivos del hombre y la mujer. En el momento de la copulación. Una explosión de placer y de vida es representado con luces doradas. La escena está bañada con tonos rojos pasionales, y el trueno representa un estruendo efímero y potencian desgarradora. Un cuadro evidentemente sexual.

Viva la vida, sandías 1954

Viva la vida, sandías 1954
Viva la vida, sandías 1954

Un claro tributo a la vida, la última pintura de Frida Kahlo, realizado con su salud muy deteriorada, decide pintura algo alegre, que canta, que celebra, que se saborea, y termina con una frase sublime, perfecta, un saludo y una despedida. Viva La Vida.

El marxismo dará salud a los enfermos, 1954

El marxismo dará salud a los enfermos, 1954
El marxismo dará salud a los enfermos, 1954

El comunismo siempre fue cercano a la vida de Frida Kahlo, algo muy normalizado en esta época. Una creencia y fervor se relata en esta pintura. El comunismo cura a Frida, y esta camina sin sus muletas.

Cuatro habitantes de la Ciudad de México, 1938

Cuatro habitantes de la Ciudad de México, 1938

Frida Khlo creía que “Demasiada revolución ha dejado a Méxivo vacío”, vemos un judas, un hombre de paja, una escultura, una niña perdida, un esqueleto, y una escultura precolombina. La idiosincrasia de la época se ve interpretada por Frida en estas figuras colosales, única cuadro de la pintura donde presenta sombras.

Autorretrato con changuito, 1945

Autorretrato con changuito, 1945

Los animales que acompañan los autorretratos de Frida Kahlo suelen representar sus hijos perdidos. Monos, pericos, perros, pájaros. En este caso encontramos todos entrelazados por un clavo inamovible, y un dios precolombino.

Las dos Fridas, 1939

Las dos Fridas, 1939
Las dos Fridas, 1939

Es la pintura más famosa de Frida Kahlo, en 1947, también se convirtió en el cuadro mejor vendido durante toda su vida. Se puede observar un desdoblamiento desde dos Fridas, una con un vestido blanco y bordados traidos de europa. Otra, vestida de tehuana, recibiendo el amor de Diego Rivera, ambas concetadas por sus sentimientos. La primera decide cortar relaciones, mientras que la segunda Frida sostiene un retrato de Diego. Definitiva un cuadro lleno de fatalidad y dramatismo.

Autorretrato con pelo corto, 1940

Autorretrato con pelo corto, 1940

En la parte superior del cuadro podemos leer “Mira que si te quise, fue por el pelo. Ahora que estás pelona, ya no te quiero”. Estrofa de una canción mexicana. Como se observa en el cuadro, en esta época Frida Kahlo adopta una apariencia masculina, abandonando sus vestidos y peinados.

Mi nacimiento, 1932

Mi nacimiento, 1932

Documentando los acontecimientos importantes de su vida, Frida Kahlo pinta este cuadro, representando uno de sus abortos espontáneos. Una escena desgarradora, observada por las Virgen de las Angustias.

El suicidio de Dorothy Hale, 1938

El suicidio de Dorothy Hale, 1938

La artista Dorothy Hale sufrió depresión por la muerte de su esposo en un acidente automovilístico, lo que la llevó al suicidio el 21 de Octubre de 1938, en la ciudad de New York. Frida Kahlo bajo encargo decidió homenajear su vida retratando este lamentable momento.

Retrato de Doña Rosita Morillo, 1944

Retrato de Doña Rosita Morillo, 1944
Retrato de Doña Rosita Morillo, 1944, Frida Kahlo

Junto al Autorretrato con traje de terciopelo esta pintura es mi favorita con diferencia. Es la madre del mayor coleccionista en vida de la obras de la pintura. Se nota un esfuerzo por acercarse a un realismo y cuidado en los detalles, el cuadro de Frida Kahlo con mayor acabado pictórico. Debido a las carencias afectivas maternales, Frida siempre buscó una relación muy afectiva con las personas, en este retrato podemos sentir un deseo del abrazo eterno.

Autorretrato dedicado a León Trotsky, 1937

Autorretrato dedicado a León Trotsky, 1937
Autorretrato dedicado a León Trotsky, 1937, Frida Kahlo

Una preciosa Frida Kahlo con un vestido hermoso, y una elegante escena, sosteniendo una dedicatoria que dice, “Para Leon Trotsky, con todo mi amor, le dedico este cuadro el 7 de noviembre de 1937. Frida Kahlo en San Ángel, México” Las rosas, los colores pasteles calidos y la pureza del blanco, esta fantástica pintura es una carta de amor.

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