El Impresionismo

¿Qué es la pintura impresionista?

El Impresionismo, o arte impresionista, es un movimiento artístico francés del siglo XIX que marcó una ruptura trascendental de la tradición en la pintura europea. Los impresionistas incorporaron nuevas investigaciones científicas en la física del color para lograr una representación más exacta del color y el tono.

El cambio repentino en el aspecto de estas pinturas se produjo por un cambio en la metodología: aplicar pintura con pequeños toques de color puro en lugar de trazos más amplios, y pintar al aire libre para captar una impresión fugaz particular de color y luz. El resultado fue enfatizar la percepción del artista del tema tanto como el tema mismo.

Características del Arte Impresionismo

El arte impresionista es un estilo en el que el artista captura la imagen de un objeto como alguien lo vería si lo vislumbrara. Pintan las imágenes con mucho color y la mayoría de sus imágenes son escenas al aire libre. Sus imágenes son muy brillantes y vibrantes. A los artistas les gusta capturar sus imágenes sin detalles pero con colores llamativos. Algunos de los mejores artistas impresionistas fueron Edouard Manet, Camille Pissaro, Edgar Degas, Alfred Sisley, Claude Monet, Berthe Morisot y Pierre Auguste Renoir.

Manet, padre del Impresionismo

Manet influyó en el desarrollo del impresionismo. Pintaba objetos cotidianos. Pissaro y Sisley pintaron la campiña francesa y las escenas del río. Degas disfrutaba pintando bailarines de ballet y carreras de caballos. Morisot pintó mujeres haciendo cosas cotidianas. A Renoir le encantaba mostrar el efecto de la luz solar en flores y figuras. Monet estaba interesado en cambios sutiles en la atmósfera.

Si bien el término impresionista cubre gran parte del arte de esta época, hubo movimientos más pequeños dentro de él, como el puntillismo, el art nouveau y el fauvismo.

El Puntillismo y otros movimientos de pintura

El puntilismo se desarrolló a partir del impresionismo e implicó el uso de muchos pequeños puntos de color para dar a una pintura una mayor sensación de vitalidad cuando se ve desde la distancia. Los puntos de igual tamaño nunca se fusionan en la percepción del espectador, lo que resulta en un efecto brillante como el que se experimenta en un día caluroso y soleado. Uno de los principales exponentes fue Seurat, a quien el término se le aplicó por primera vez con respecto a su pintura “La Grand Jette” (1886).

Seurat era parte del movimiento neoimpresionista que incluía a Camille Pissarro, Paul Gauguin, Henri Matisse, Henri de Toulouse-Lautrec y Paul Signac. La palabra divisionismo describe la teoría que siguieron mientras que el proceso real se conocía como puntillismo. Los efectos de esta técnica, si se usaban bien, a menudo eran mucho más sorprendentes que el enfoque convencional de mezclar colores.

El movimiento neoimpresionista fue breve pero influyente. El término divisionismo también era el nombre de una versión italiana del neoimpresionismo en la década de 1890 y principios de 1900, y se puede rastrear una línea hasta el futurismo que se fundó en 1909.

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